La playa de Porto Corallo tiene un lecho marino de arena gruesa y vegetación que llega hasta la orilla. De las aguas afloran varios tramos de acantilados. El nombre hace referencia a la presencia de colonias de corales, que se recogen desde la antigüedad y se utilizan para elaborar objetos decorativos, sobre todo combinados con oro. Detrás de la playa domina una torre española del siglo XVI que servía para avistar las flotas de piratas que amenazaban y saqueaban la zona de Villaputzu.