Situada en un territorio de, aproximadamente, 22 220 hectáreas, el área de gran valor paisajístico de Monte Linas – Oridda – Marganai está comprendida, en parte, por las localidades de Domusnovas, Fluminimaggiore, Gonnosfanadiga, Iglesias y Villacidro. Una zona que se desarrolla, principalmente, en un territorio montañoso diferente geomorfológicamente, distribuido entre el granítico Monte Linas y el macizo calizo de Marganai, en medio del cual, se extiende el áspero altiplano de Oridda, donde crece, a lo largo de millares de hectáreas, el bellísimo bosque de encinas de Montimannu.

Una disposición de este tipo, junto con la acción de los agentes atmosféricos, ha permitido la creación de ambientes naturales muy diversos entre sí y de fascinación particular: en las zonas graníticas, se encuentran numerosas gargantas y cascadas, como las espectaculares de Villacidro. En las zonas calizas; sin embargo, las infiltraciones de agua han permitido el desarrollo de ríos subterráneos y la consecuente formación de numerosas grutas, como las espléndidas de San Giovanni, en Domusnovas.

Todo ello recubierto por ricos bosques de encinas en las zonas más altas, alcornoques en las bajas y perfumado matorral mediterráneo que crece en rocas antiquísimas (entre las más antiguas de Italia), que vigilan las señales de la actividad minera que, durante siglos, ha caracterizado estos lugares. El intenso trabajo de extracción ha supuesto, con el tiempo, el nacimiento de diferentes pueblos y sitios mineros, hoy en día, ejemplos de la arquitectura industrial sarda.

La fauna avícola es muy rica, sobre la que predomina el jabalí sardo, acompañado de ejemplares de lobos, gatos salvajes, liebres sardas, comadrejas, martas, buitres, gavilanes y especies raras como el buitre leonado y el Speleomantes sardo. Aquí, es posible encontrar, en la flora local, especies raras endémicas, como el Helichrysum montelinasanum, el Iberis integerrima y la genista sulcitana o la Festuca morisiana.