La mina se encuentra en un área de gran interés medioambiental.

Los filones de la mina de plomo-zinc fueron concedidos a la Sociedad Anónima Mines de Plomb Argentifère de Gennamari et Ingurtosu hasta varios pasos de propiedad. Se vivieron varios momentos de crisis, unidos también a periódicas crisis económicas internacionales y culminados por la Segunda Guerra Mundial para llegar, por fin, al traspaso en 1964 a la Sociedad Monteponi-Montevecchio, que cerró las instalaciones cuatro años después.

El pueblo se encuentra en un paisaje en el que las acumulaciones de los materiales de las descargas contribuyen a hacerlo definitivamente interesante y, a menudo, sugestivo, inlcuso por la morfología variable del territorio.

En el asentamiento principal, emerge el palacio de la dirección, el llamado “Castillo”, construido, aproximadamente, en 1870 por el ingeniero alemán Georg Bornemann. La fachada más importante, revestida de pieda y terminada por una secuencia de arcos colgantes bajo la cubierta, surge en el valle y muestra una forma compacta subrayada por ventanas de arco bíforas, dispuestas simétricamente en diferentes planos. A través de una breve galería de arco, se entra en la corte trasera, donde resaltan un balcón de madera de forma neogótica, sobresaliente, y los paramentos externos de ladrillo con un arriostramiento lineal, ambas características que resaltan, con evidencia, los orígenes nórdicos del diseñador.

La iglesa de Santa Barbara es una simple construcción en cabaña con un arbo trilobulado ciebo y con una entrada dominada por una luna que muestra huellas de una pintura deteriorada. El interior es decididamente más interesante y presenta tres naves con pilares de orden dórico y cubiertas por un techo plano con frescos y mármoles decorativos. Un poco más lejos, a los pies de la escalinata externa, está el monumento en forma de aguja de catedral neogótica que conmemora a uno de los propietarios, Lord Brassey, fallecido en 1919.