La playa de Porto Villasimius tiene un lecho marino de arena y rocas de granito, salpicado de arbustos de maquia mediterránea. Tras ella está la antigua Fortaleza, un castillo medieval ampliado en el siglo XVII por los españoles, que añadieron las murallas que le dan la peculiar forma de una estrella. Se puede visitar el monumento, con una zona de exposición al aire libre donde de forma permanente se muestran los "Enemigos de la fe, piratas y defensores costeros", que ilustra la historia de las incursiones turco-bárbaras en la costa de Cerdeña entre el siglo XVI y XIX. Por la belleza de sus aguas, la riqueza de la fauna y el encanto de la localidad, la zona forma parte del Espacio Marino Protegido de Capo Carbonara.