La playa de Tonnara tiene un lecho marino de acantilados y rocas. Detrás de ella, está el edificio donde se procesaba el atún (de ahí su nombre, "tonnara" es "atún" en Italiano) hace unos sesenta años. Sus aguas son transparentes y de un azul tornasolado, por los juegos de luz que crea el sol al reflejarse en el fondo del mar.