Aunque no es muy amplia, la playa de Guidi ofrece un espectáculo de una belleza inusual, por la claridad de su arena fina alternada con rocas oscuras y unas aguas cristalinas. La exploración de sus profundidades, entre zonas de arena con rastros de posidonia, es variada, multicolor y en suave pendiente, lo que permite contemplar muchos tipos de peces. La playa está a pocos quilómetros del centro habitado de Carloforte, fundado a principios de 1700 por los pescadores de Liguria provenientes de la isla de Tabarka, en Túnez, y cerca de otras playas de la costa oeste.