Precioso burgo de origen medieval, Atzara se funda alrededor del año 1000 por habitantes de tres pueblos cercanos. La tradición cuenta que el primer asentamiento se sitúa en la localidad de Bigia 'e josso, cerca de una fuente. El pueblo conserva la red urbana original de la época catalana, con las típicas arquitecturas bajas de granito y techos con vigas de roble. Algunas casas tienen bonitas decoraciones realizadas con escoplo en los marcos de puertas y ventanas. Las ruinas más antiguas están en Su frusci, Sa Cora Manna, Su Cuccuru de Santu Giorni, Montiga 'e Susu, Lodine, Zuri y Montica 'e josso. Atzara es hoy un alegre centro agrícola del Mandrolisai, que se extiende en un paisaje de bosques y colinas con frutales y viñedos, de los que se produce a la manera tradicional el famoso vino negro "Mandrolisai", que se vende en la cantina social de Sorgono.

Atzara se ha pintado en muchas ocasiones, por su bonita luz y los colores de sus paisajes, además de su vestido tradicional femenino con el característico gorro Sa Tiagiola, protagonista de obras de grandes pintores sardos de la primera mitad del siglo XX. El pueblo ha alojado en sus casas los estudios de pintores españoles costumbristas como Eduard Chicharro y Antonio Ortiz Echagüe, o los sardos Antonio Ballero, Filippo Figari, Giuseppe Biasi, Mario Delitala, Carmelo Floris y Stanis Dessì. Estos grandes artistas siguen presentes y vivos gracias al centro histórico del Museo de Arte Moderno y Contemporáneo "Antonio Ortiz Echagüe", que expone sus grandes obras. Se debe visitar también la parroquia de Sant'Antioco, una valioso ejemplo de arquitectura gótico-catalana de finales del siglo XV. La fachada característica, en terminal plato almenado, está decorada con un hermoso rosón de traquita. En su interior hay dos bonitos altares de leña de la edad barroca y una estatua de la Virgen con el niño de la segunda mitad del siglo XVI.

Otra iglesia que se debe visitar es Santa Maria Bambina, románica y probablemente la más antigua de la zona, situada en la antigua calle para Belvì. El territorio está rodeado de varios restos prehistóricos: domus de janas, tumbas de los gigantes, monumentos nurágicos, entre ellos el de Abba Gadda, que se conserva en buen estado. La tradición textil de Atzara es refinada, con unos tapetes entre los más conocidos de la isla, además de sus vestidos tradicionales. Entre las fiestas, hay que destacar la del vino en el mes de mayo, junto a la Fiesta de San Isidoro. El 13 de noviembre se celebra al Patrón Sant'Antioco. Con esta ocasión llegaban al pueblo muchos extranjeros a los que se les ofrecía Su pane 'e sapa, alimento y alojamiento. Se preparaban dos tipos de pan, el llamado "fioriu" con nueces, avellanas y almendras, y otro con uva pasa para los pobres de paso.