Austis está inmerso en las montañas de Mandrolisai, con sus macizos rocosos graníticos esculpidos por la naturaleza y por el tiempo.
Es un centro agropecuario que data de la edad nurágica, como demuestran los diferentes monumentos nurágicos esparcidos en el territorio.
Austis ha sido el primer pueblo de la Cerdeña con agroturismo, lo que permite a los visitantes saborear los produtos típicos del lugar, como sa fregula stufada, plato típico a base de pasta de sémola al horno.


Es de gran interés la iglesia de la Virgen de la Asunción, con una escultura monumental contemporánea del habitante de Austis Elio Sanna. Esta reproduce un crucifijo formado por una pieza única de madera de peral selvático.
La fiesta religiosa más importante se celebra el tercer domingo de septiembre y está dedicada a San Antonio de Padua. La iglesia en su honor se encuentra en la localidad de Basiloccu y conserva en su interior un valioso altar barroco.
Finalmente, causan un gran impacto las dos rocas de Sa Crabarissa, con formas femeninas, y la de forma de águila, en la localidad de Sa Conca de Su Cannizzu.