Se deja la Ruta Estatal (SS) 131 a la altura de Paulilatino, se sigue por la Ruta Provincial (SP) 65 y se recorre la Ruta Provincial (SP) 15 hasta Santu Lussurgiu. Desde el pueblo, se sube siguiendo las indicaciones hasta la localidad Siete Fuentes.

Contexto ambiental

La Iglesia de San Leonardo se erige en una zona densamente arbolada en las laderas de Montiferru, en el área denominada Siete Fuentes a causa de los siete manantiales de la zona. El lugar es un destino turístico de los domingos, muy popular por la abundancia de agua y aire fresco y saludable incluso en el verano.

Descripción

La Iglesia de San Leonardo expresa muy bien el encanto del monumento medieval en medio de la vegetación y de antigua pertenencia a la Orden Hospitalaria de San Juan.

En el "Condaghe di San Nicola di Trullas" (siglo XII-XIII) se menciona una "villa VII funtanas", mientras que en 1341 se da noticia de una "ecclesia septem fontium". Una fuente documental de 1355 da fe de la existencia del hospital de las siete fuentes de San Leonardo, en poder de los Hospitalarios de San Juan. Sin embargo, no existen fuentes que den testimonio de la fecha de fundación o consagración, ni mucho menos de las diferentes fases de construcción del edificio religioso. A mediados del siglo XII podría remontarse una primera aula de una sola nave con ábside semicircular, ampliada entre los siglos XIII y XIV con la demolición de la pared norte y la reconstrucción del ábside, que asumió la actual planta cuadrangular.

El edificio está hecho de sillares de basalto. La fachada está subdividida horizontalmente por pequeños arcos de medio punto que separan la parte inferior con dos portales de aquella superior con tímpano. Por su lado, la parte inferior está dividida por una lesena. Pilastras rodean los lados de la fachada, y en aquella derecha se conservan restos de probables estructuras que conectan con los edificios circundantes. El tímpano está coronado por bandas lombardas de medio punto sobre ménsulas. Los portales presentan arquitrabe y luneto de medio punto. El portal de la izquierda cuenta con un luneto no peraltado, mientras que el portal de la derecha tiene un luneto peraltado de un sillar. Los dos portales no son coetáneos. su similitud fue lograda gracias a los constructores, pero estos no pudieron enmascarar la diferencia cronológica.

Se adoptó una solución diferente para el ábside, reconstruido según las nuevas tendencias góticas: cuadrado con monófora de arco apuntado. Cabe resaltar que los pequeños arcos monolíticos son de medio punto con una sutil arquivolta grabada, y no son apuntados, como lo indicaría el lenguaje gótico que ha dictado la forma de la monófora absidal.