Al sur de Capo Comino, en el trayecto costero de granito nor oriental de Cerdeña, se encuentran tres zonas húmedas que bosquejan escenarios encantadores, verdaderos y únicos oasis. Se trata de los estanques de Berchida, alimentado por el Río del mismo nombre, de Bidderosa, alimentado ocasionalmente por el mar, de Sa Curcurica, alimentado por el Río Pischina y Río Sa Mela. Entre estos, es de especial interés el estanque de Sa Curcurica (que en sardo significa "la gallineta"), ya que tiene como bastidores escenográficos las increíbles colinas de granito rosa recubiertas por pinares y mancha mediterranea: un panorama trepidante, teniendo en cuenta también los colores esmeraldas del estanque, rociado por un mar particularmente limpio. En estas aguas vive una gran variedad de aves migratorias: desde el cormorán a la garceta, desde la garza real al flamenco, desde la cigüeñuela al martín pescador. No faltan los anfibios y los reptiles, como el sapo verde, la ranita sarda o el testudo de agua.