A principios del siglo XX, los habitantes de Cagliari preferían la parte occidental del golfo de los Angeli, pero luego, poco a poco, empezaron a apreciar las dunas blancas de esta playa y se construyeron los primeros establecimientos, varios quioscos, una colonia de verano y, finalmente, las famosas casetas coloridas (eliminadas completamente en 1986). Con el tiempo, ha sido cada vez más frecuentada lo que le ha valido el nombre de la playa de los Cien Mil. Hoy, el Poetto es la playa indiscutible del hinterland de Cagliari, una de las playas urbanas más largas de Europa, así como una de las más bonitas y populares de la isla, destino favorito de los visitantes de la capital, tanto en verano como en cualquier día soleado del resto del año, parada obligatoria aunque solo sea para tomar un café o un aperitivo acompañado de la brisa marina.

A muy pocos kilómetros del centro y del puerto de Cagliari, la playa se extiende desde el apartado Margine Rosso, en la costa de Quartu SantElena, hasta el promontorio llamado la Sella del Diavolo al pie del cual se encuentra Marina Piccola, un pequeño puerto por donde vale la pena pasear tranquilamente. Es posible que el nombre de este tramo de costa derive de la torre española que se alza en su cima, llamada Torre del Poeta, aunque la hipótesis más verosímil es que derive de la palabra española puerto. Desde la playa de Calamosca es posible subir por un sendero hasta la torre del s. XVII caminando aproximadamente una hora, una excursión que por la noche es muy bonita. Al otro lado del promontorio, hay unas encantadoras y resguardadas playas: la ya citada Calamosca y la cala Fighera.

La playa del Poetto es amplia en toda su extensión, el agua es clara y, como el fondo es de arena y poco profundo por decenas de metros, es perfecta para los niños. La orilla invita a hacer largas caminatas. El moderno paseo que la bordea es ideal para caminar tranquilamente o bien para correr o ir en bicicleta, patines de ruedas o monopatín; además, sus numerosos chiringuitos permiten no solo tomar un refresco, sino también comer. La playa está bien comunicada con la ciudad y dispone de numerosos servicios: áreas reservadas para perros, duchas, baños con sombrillas y tumbonas, centro de buceo, escuelas de vela, alquiler de embarcaciones, pistas de tenis y de voleibol de playa, excursiones en canoa, restaurantes de todo tipo, incluidos algunos de comida rápida, tiendas y un parque de atracciones abierto todo el año. Poetto es una excelente beach break para practicar el surf de tabla y el kitesurf y por ello acoge eventos de nivel mundial. También es una zona de ocio nocturno, centro de la movida veraniega, gracias a sus numerosos bares y discotecas donde es posible escuchar música en directo o asistir a clases de baile.

La playa se divide en partes iguales entre los casi cuatro kilómetros del municipio de Quartu y los cuatro de Cagliari y está subdividida en tramos que tienen su origen en las paradas (fermate en italiano) que antiguamente hacia el tranvía y que, ahora, hacen los autobuses. El primer tramo de playa tiene un fondo muy poco profundo. En el segundo y el tercero están los baños D’Aquila y del Lido. En el cuarto hay algunos edificios de las fuerzas de seguridad. Desde el quinto, donde se alza la torre española, hasta el final de la línea de autobús, se extiende un tramo de playa libre. La playa del municipio de Quarto empieza en un punto conocido como La Bussola, que era el nombre de un local que ya no funciona. En esta playa se alternan tramos de libre acceso con tramos en que hay baños acogedores y bien equipados donde es posible alquilar tumbonas y sombrillas.

Desde la playa, alargando un poco la caminata, se puede ir hasta las antiguas salinas del parque de Molentargius-Saline, que precisamente tiene una entrada por el paseo marítimo. Para visitar el parque tendrás muchas opciones: rutas guiadas y libres a pie o en bicicleta, en barco por canales y en autobuses eléctricos. Vivirás una experiencia única que te permitirá profundizar los conocimientos históricos y científicos gracias a uno de los lugares naturales más bellos e importantes de la isla, un oasis a pocos pasos de la ciudad, hogar favorito de los flamencos rosados, que se detienen aquí y nidifican. Poetto y Molentargius están estrechamente ligados a la explotación de las salinas que, empezada en época romana, no se interrumpió hasta 1985.