El museo está en en el centro histórico de Cagliari, en un edificio adyacente a la Parroquia de Sant'Eulalia en el distrito de Marina.

El museo muestra el patrimonio histórico-artístico de las iglesias de Sant'Eulalia, Santa Lucia y Santo Sepolcro di Cagliari, así como los archivos de la parroquia y de las antiguas archicofradías del Crocifisso y de la Santissima Trinità e Prezioso Sangue di Cristo (siglo XVII, primera mitad del siglo XX).

El edificio consta de dos pisos e incluiye un espacio arqueológico subterráneo. La planta baja alberga los archivos mencionados, cuyo espacio más notable constituye la sección parroquial. En la planta superior está la platería a partir del siglo XVI, de producción ligur y sarda y de patrimonio litúrgico de la parroquia y las archicofradías (por ejemplo, un magnífico cáliz barroco de 1673). importantes estatuas de madera, sobre todo de los siglos XVII y XVIII (periodo de máximo desarrollo del distrito de Marina). vestimenta, incluyendo una hermosa casulla floreada romana de la primera mitad del siglo XVIII y un atuendo de finales del siglo XVIII, posiblemente genovés, de diez piezas y con el escudo de armas de los Zapata y la archicofradía del Santo Sepolcro. así como pinturas, incluyendo un cuadro toscano de mediados del siglo XIV de la Virgen con el Niño.

Asimismo, se puede ver artículos de cultura material (utensilios de cocina y mesa y lámparas, de finales del siglo V, principios del siglo VI d.C.) hallados en el lugar arqueológico de la planta baja del edificio y conservados en el museo.

El descubrimiento del yacimiento arqueológico se remonta a 1990, cuando durante unas obras de adaptación de la sacristía surgió la boca de un pozo lleno de escombros.
Las excavaciones, que ocupan todo el espacio inferior del museo y la iglesia en una superficie de unos 200 metros cuadrados, han permitido recobrar una imagen inédita del Cagliari de la antigüedad y la Alta Edad Media, con elementos de gran importancia histórica y monumental. Entre ellos, un camino pavimentado del siglo I-II d.C. de más de 4 metros de ancho y una distancia de 13 metros, probablemente relacionado con las actividades del puerto cercano. También se puede apreciar un amplio espacio desde el que se ve parte de la sección columnada conectada con un camino de baldosas irregulares de caliza y mármol. Las columnas de caliza y revestidas con estuco descansan sobre bases de mármol ático y presentan características tipológicas relacionadas con el final de la República romana.
En el museo no hay barreras arquitectónicas, aunque sí las hay en el yacimiento arqueológico.