La iglesia del Colegio o de la Purísima se encuentra en la Piazza Collegio, en la parte alta del centro histórico, al final de la Via Repubblica, paralela a la Piazza Municipio y a la derecha del ex colegio jesuita.

Contexto ambiental

La iglesia se encuentra frente al eje que va de Porta Nuova hasta la plaza. Se puede considerar como la única unidad de construcción que delimita dos áreas del centro histórico morfológicamente diferenciadas. La primera, frente al edificio, se caracteriza por actividades comerciales y servicios incluidos en el contexto urbano. La segunda es el distrito "Sa Costera", el núcleo más antiguo de la ciudad medieval. Este último se distingue no solo por su uso residencial sino también por su orografía: se erige en la ladera en la base de la colina Buon Cammino.

El edificio se erige sobre las ruinas del antiguo Palazzo dei Donoratico, en una zona particularmente húmeda, lo cual causó el daño que logró remediar el arquitecto Renato Sanna cuando, en 1982, realizó la restauración de la iglesia. En el antiguo colegio, luego convertido en seminario episcopal en 1774 y más tarde utilizado como escuela pública, actualmente se está recuperando la antigua unidad arquitectónica, cuyo objetivo es crear un museo diocesano.

Descripción

La iglesia está dedicada a la Inmaculada Concepción, aunque también es conocida como la "Iglesia del Colegio", en memoria a su pertenencia a los Jesuitas. La Orden llegó a Iglesias por invitación de la ciudadanía, que recaudó fondos para ofrecer una pensión anual de 600 libras con la promesa de una casa con iglesia adyacente. En 1579, el arquitecto jesuita Giovanni Maria Bernardoni describe al Padre Mercuriano, general de la Orden, el resultado de su inspección en la ciudad: "El sitio en el que se establecerá el colegio es el más hermoso de toda la ciudad, donde hay un belisimo jardín. El espacio del sitio es moderadamente grande, lo cual permite que la iglesia albergue a 30 con mucha comodidad".

Se conocen tres proyectos, publicados por Renata Serra, ajustados plenamente a los ideales de sobriedad y síntesis de la Compañía de Jesús. En los dos diseños conservados en la Biblioteca Nacional de París, se tiene una primera propuesta de un edificio con planta en cruz, cúpula en la intersección del transepto y una sola aula con dos capillas laterales. El otro es del Archivum Romanorum Societatis Jesu, fechado en 1693 y correspondiente a la planimetría actual, y reelabora en clave renacentista la inserción de los edificios de tradición gótico-catalana: una amplia nave con tres capillas a cada lado, que con su altura contribuyen a dar coherencia y empuje a toda la estructura. Símbolo de la Trinidad, las capillas están en sintonía con el presbiterio desde el punto de vista estructural. La cubierta es una bóveda de cañón introducida por un arco de medio punto decorado con artesones y, en ambos casos, unos escalones llenan el desnivel con el aula que es más baja.

El edificio debió cumplir dos requisitos funcionales: el de los fieles, resuelto en la unitariedad espacial de la nave, y el del clero, para el cual se necesitaba una comunicación rápida entre el edificio y el colegio adyacente. Tal fue la función del coro y del matroneo. La característica predominante de este único ejemplo iglesiente de arquitectura contrarreformista es la perfecta correspondencia entre interior y exterior: el luminoso y elegante equilibrio del aula se puede intuir ya desde la fachada. Extremadamente simple, juega con el contraste entre el yeso blanco y la vulcanita roja con que están hechas las lesenas y las cornisas que enmarcan el portal de madera. La bicromía continúa en el tímpano partido que hace eco de la línea curva de la parte final del techo en peculiar forma de "gorra de carabinero". En el centro del tímpano, en eje con la ventana, domina el emblema de la Compañía de Jesús.