El azul intenso del agua, el verde de los arbustos y el oro delicado de la arena finísima te harán que te enamores de esta maravilla natural. En el interior de una ensenada entre Capo Malfatano y Capo Spartivento, en el territorio de Teulada, en el pico máximo suroccidental de la isla, se expande por más de medio kilómetro Tuerredda, una auténtica joya, que recuerda escenarios caribeños.

Desde arriba se presenta con su islote enfrente de la playa, fácilmente alcanzable nadando, con un fondo a menudo rodeado de barcos de vela anclados, pero que parecen apoyados sobre el agua cristalina. El islote, a unos cien metros de la orilla, es un pequeño mundo propio donde es posible pasar unas horas tumbados en la arena o en las rocas calientes y alisadas.

Gracias a su conformación, la playa está protegida del mistral y su mar siempre en calma y limpísimo, perfecto para largas brazadas con gafas de buceo y aletas o para hacer esnórquel. A lo largo de la costa cercana se alternan tramos suaves y ásperos como una secuencia de pequeños arenales, divididos por lenguas de rocas. Disfruta de la infinidad de servicios de calidad ofrecidos por establecimientos balnearios, alquiler de piraguas e hidropedales, excursiones en zodiac, cafés y restaurantes en las cercanías. A lo largo de la carretera panorámica (provincial 71), en barco o en coche, no te pierdas la posibilidad de recorrer las distintas bellezas de la costa: Teulada y Chia (Domus de Maria) ofrecen muchas playas que playas que te dejan con la boca abierta quitan el hipo como Is Arenas di Porto Pino, Porto Tramatzu, Capo Malfatano, Cala Zafferano, sa Colonia, su Giudeu y otras. Denominadores comunes: dunas de arena y mar cristalino.