El pueblo de Girasole está en la provincia de Ogliastra y limita al noreste con el municipio de Lotzorai, del que se separa por el Río Girasole. A un kilómetro del mar, está inmerso en el verde de un pinar frente a la playa de Isula Manna. Un amplio estanque es el destino de muchas aves que anidan en sus aguas. Su topónimo es conocido desde el medioevo con la variante "Girasol".

La presencia humana en el territorio está documentada a partir del periodo fenicio-púnico. El pueblo se convierte en importante escala hacia las costas itálicas, gracias a las condiciones favorables del puerto ubicado cerca del estanque actual. Utilizado también en la época romana, cuenta con los tráficos comerciales del Mediterráneo. Durante el medioevo el pueblo perteneció a la curadoría de Ogliastra y se anexó al reino del giudicato de Cagliari.

El entorno que rodea Girasole ofrece increíbles panoramas. La playa, a un kilómetro del pueblo, está precedida por un gran pinar y se extiende en arena muy blanca, con un fondo de arena dorada gruesa y mezclada con grava. Sus aguas son de un azul tornasolado. La zona del estanque es un interesante ejemplo de ambiente natural con diversas especies de aves y plantas palustres. En sus riberas se pueden realizar recorridos de birdwatching. En el centro poblado está la parroquia de Nuestra Señora de Montserrat, construida entre el siglo XVI y XVII y de formas sobrias y sencillas. Otra iglesia desacralizada antes del siglo XIX es la de San Antonio. En la zona campestre también están las ruinas de la iglesia de Sant'Alessandro. En cuanto a las fiestas, la dedicada a la patrona del pueblo tiene una gran participación de la población. Además de los ritos sacros, hay una misa solemne y una procesión con desfiles de trajes tradicionales y caballeros, espectáculos folklóricos y bailes en la plaza que acompañan la celebración en el primer domingo de septiembre.