La playa de arena y piedras se abre tras bajar por una escalera tallada en la roca, a través de un conjunto de arbustos de macchia Mediterránea.
Piérdete en los intensos olores para disfrutar de momentos de relax en medio de este paraiso natural.
El contraste entre el verde de la vegetación y el azul del mar es uno de los tesoros más apreciados del lugar, además de las paredes de roco que cada año visitan los aficionados a la escalada.
Si buscas aguas cristalinas en bahías rodeadas de naturaleza virgen, sumérgete en estos rincones del paraíso: Goloritzè, Cala Luna y Cala Sisine, siempre en el Golfo de Orosei, ofrecen un hermoso paisaje de colores cálidos.
Si eres un apasionado de la historia y la civilización del pasado, aventúrate en un viaje en el tiempo explorando la zona en busca de menhires y dólmenes y Domus de Janas, o sumérgete en el entorno del pueblo típico de Tiscali.
No te pierdas la ruta G Ispinigoli, con su columna de estalagmita que, con sus 38 metros, es la más alta de Europa.