La basílica de San Gavino de Porto Torres es el monumento románico más grande de Cerdeña.

Erigida en el siglo XI en el área del monte Agellu, área del cementerio insertada en una necrópolis, la basílica se desarrolla entre dos corrales: el "atrio Comita" y el "atrio Metropoli".

El santuario también es una importante meta de devoción, por medio del culto milenario tributado a los mártires locales Gavino, Proto y Gianuario, decapitados en Turris Libissonis hacia el año 303 d.C bajo Diocleciano y Massimiliano. A principios del siglo XVII, se descubrieron las reliquias de tres santos, colocadas, después, en la cripta excavada para recibirlas.

No es fácil determinar la cronología exacta del edificio y plantea numerosas preguntas, incluso la principal particularidad de la iglesia: ésta termina con dos ábsides contrapuestos, uno para cada lado corto, así que falta la fachada y las entradas se abren a lo largo de los laterales grandes. La basílica presenta una planta longitudinal de tres naves, divididas por arcos en 22 columnas de spolio y tres pares de pilares curciformes.

En el exterior, la basílica cuenta con espejos de una serie de pilastras sobre las que se apoyan los arcos. En el norte, se sitúa el único portal románico en pie, decorado con dos figuras humanas que representan a Adán y Eva. Al sur, se abre un portal del siglo XV de estilo gótico catalán.