La fuente surge en el exterior de la antigua muralla de la ciudad.

Las informaciones más antiguas de la fuente de Rosello datan de 1295. La importancia para el aprovisionamiento hídrico de la ciudad es testimoniada por numerosas intervenciones de mantenimiento y restauración que la municipalidad ha llevado a cabo a lo largo de los siglos

El aspecto actual es el resutlado de trabajos de sistematización realizados en la primera década del siglo XVII que han aportao al monumento las formas del manierismo severo. No debe obviarse que, en su realización, participaron maestranzas de Liguria, como sucedía frecuentemente para muchas esculturas juntadas o realizadas en la Cerdeña del siglo XVII.

La fuente está formada por dos cuerpos en cajón, de los cuales, el superior está más adentrado, con paramento de mármol blanco y partituras geométricas de mármol gris. En los tres lados por encima de la cornisa del cajón inferior, se aprecia la inscripción dedicatoria que da testimonio de los trabajos realizados entre 1605 y 1606 bajo el mandato de Felipe III, mientras que el cuarto lado está decorado con follaje.

En los ángulos de cada cajón, se alzan las torres cuadrangulares, símoblo de la ciudad. Una torre adicional circular, más grande que las otras y con el emblema de Aragón, se encuentra en el lado del cuerpo inferior orientado al pueblo. El agua surge de ocho mascarones situados en la base de la estructura, así como de las estatuas de los ángulos, que representasn las estaciones.

Éstas, añadidas en 1828, sustituyen a las originales, colocadas en 1603 y destruidas durante los movimientos antifeudales de 1795. Sólo queda en pie la relativa al Verano, muy dañada y actualmente custodiada en el interior del Palacion Ducal. También las dos arcadas cruzadas, en cuyo vértice, en un plinto, se encontraba la estatua de San Gavino, se perdieron y fueron reconstruidas en 1843, mientras que la estatua de San Gavino es una copia moderna del original.