En el interior del territorio de Seui, se encuentra una feliz isla definida como “Reserva natural de Montarbu”, dentro de la cual, hay un bosque del mismo nombre de 2800 hectáreas, principalmente, en el territorio de Seui y, en una pequeña parte, en el de Ussassai. El bosque de Montarbu puede considerarse uno de los bosques sardos más sugerentes. En su interior, hay numerosas especies animales y la flora adquiere tonalidades impactantes. Por el bosque, corre el Río Ermoliosu, un espléndido curso de agua muy característico por sus tonalidades cromáticas, observable durante los días soleados. El bosque se caracteriza por relieves denominados “tonneri” y, entre los más altos, destacan Punta Margiani Pubusa, Serra Middai y Monte Arbu. El bosque de Montarbu tiene un valor natural y medioambiental relevante debido a sus características morfológicas y a la presencia de un bosque de colores y olores particularmente sugerentes. El régimen de protección vigente desde hace tanto tiempo en este territorio ha impedido la desaparición de muchas especias, tanto animales como vegetales, de gran importancia desde un punto de vista natural, histórico y científico. Además, en 1980, toda la superficie del bosque se convirtió en un oasis de protección de la fauna. El clima del territorio es de tipo biestacional, ya que presenta una estación estiva cálida y árida, con déficit hídrico, y una estación otoño-hibernal, moderadamente húmeda, en la que se concentran las precipitaciones que, en parte, son frenadas por la presencia del macizo del Tonneri, en la vertiente oeste, norte y noroeste. Las temperaturas más bajas se alcanzan en el mes de enero, que también es el mes más frío de media, mientras que el mes más cálido es agosto.