Jerzu, antiguo burgo de Ogliastra, se levanta a 500 metros sobre el nivel del mar, enmarcado en los poderosos altiplanos calcáreos, las sucesiones de dolomías de Porcu 'e Ludu y de Troiscu. En este marco montañoso, rico en paredes escarpadas y ásperamente incisas, se pueden hacer increíbles escaladas y excursiones por senderos de una naturaleza intacta, caracterizada por bosques de encinas y arces, mirtos y retamas. Muchos son los viñedos que se extienden en las colinas empinadas del valle del Río Pardu y la llanura de Pelau, produciendo anualmente unos 100.000 quintales de uva. La uva, elaborada en la Cantina Social conocida por el Cannonau Rosso DOC, ha convertido Jerzu en "la ciudad del vino".Se extienden también prados y zonas cultivadas de olivares y cereales, de grano y cebada. Además, abunda la presencia de castaños, nueces, almendras e higos. El centro poblado de Jerzu, construido en varios niveles, está incluido en la morfología del territorio. las calles laterales empinadas conducen a ángulos atrayentes donde aún se puede admirar las tradicionales viviendas situadas en la parte baja del pueblo. Jerzu es un burgo agrícola poblado desde la prehistoria: datan del neolítico las domus de janas de Perda Puntuta y Sa Ibba S'Ilixi, en la localidad Somu 'e S'Orcu surge el monumento nurágico homónimo, y en la cima de Punta Corongiu se hallan rastros de asentamientos púnicos. Un acta notarial de 1130 menciona por primera vez el pueblo y hace referencia a una donación de viñas. La historia de Jerzu, de la que se conoce poco, está muy vinculada a la viticultura y el comercio del vino, en especial del Cannonau.

Jerzu es conocido por su producción de Cannonau, y la Cantina Social es parada obligada en la visita a la ciudad. El pueblo, no obstante, ofrece también otros lugares de interés: su territorio es rico en valles de monumentos nurágicos y domus de janas, que generan gran interés entre los arqueólogos sardo. La zona incluye una treintena de monumentos nurágicos y en la sucesión de dolomías del Monte Corongiu hay una necrópolis púnica. En el centro del pueblo está el Museo Natural y Ambiental, que protege el valioso patrimonio ambiental de la zona alrededor del pueblo. En el pueblo se recomienda probar especialidades particulares como "su pani conciu", pan cocido en vino, y las "is tacculas", tordos cocidos en mirto, todo ello acompañado de una buena copa de Cannonau. La fiesta más importante se celebra el 13 de junio en homenaje a San Antonio de Padua, al que se dedica una de las pequeñas iglesias del pueblo. Cabe señalar también la Fiesta del vino, que se celebra el primer domingo de agosto, durante la que desfilan los carros utilizados antiguamente en la vendimia, y los antiguos disfraces de Jerzu, ofreciéndose vino y otras exquisiteces locales. En agosto se celebra también el Festival Ogliastra Teatro, una de los más importantes eventos teatrales que se realiza en Cerdeña, una oportunidad para garantizar el "estado del arte" de todo aquel que trabaja e investiga la Cerdeña.