Barumini se ubica a los pies de Giara di Gesturi, en el valle del río Mannu, en plena Marmilla. Es famoso en todo el mundo por su complejo monumental de Nuraxi, hoy patrimonio de la humanidad protegido por la UNESCO. El origen del topónimo proviene de la raíz bar que significa cavidad, en el sufijo umini que significa lugar espacioso. Barumini tiene antiquísimos orígenes, de los que da testimonio la presencia del Nuraxi e' Cresia, monumento histórico situado en el centro del pueblo que data de hace 3.500 años. El complejo nurágico de Su Nuraxi, ubicado por el contrario en la entrada al pueblo, constituye una de las máximas expresiones de la civilidad megalítica sarda. Las excavaciones realizadas por el famoso arqueólogo Giovanni Lilliu a partir de 1951 han traido a la luz un grandioso monumento del II milenio a.C. Barumini fue habitado también en el periodo romano, con el testimonio de su amplio amurallado.

Durante el periodo "giudicale" se anexa a la jurisdicción de Arborea mientras que en 1541 entró a formar parte de la baronía de Las Plassas que ex concedida a la familia de los Zapata. Barumini conserva en su centro histórico hermosos ejemplos de arquitectura. Desde la iglesia de San Nicola de tipo arquitectónico arcaico pisano a la iglesia de San Giovanni que data del siglo XIII. Uno de los edificios arquitectónicos de vital importancia al interior del pueblo es Casa Zapata. Edificada a finales del siglo XVI e inicios del XVII, merece la pena mencionarse, ya que constituye uno de los primeros y pocos ejemplos de arquitectura civil hispánica inspirada en estilemas renacentistas en el ámbito sardo. De gran atracción, en su interior, los restos del Nuraxi e' Cresia, que crean un ambiente rico en historia e identidad. No hay que perderse a mediados de mayo la fiesta de Sant'Isidoro, santo protector de los agricultores, y la fiesta de Santa Lucia en los primeros días de julio, con procesiones que parten de la pequeña iglesia campestre y llegan al poblado con festejos profanos.