La cala se extiende en 400 metros, cubierta de una arena blanca tan fina como la harina. Su traducción en sardo ("poddine") tiene raíz lingüística del nombre de Poglina. La finura de la arena se combina con un mar de tonos turquesa, a menudo con presencia de viento, siendo un lugar elegio entre los aficionados al windsurf y el surf.