Oliena surge en las pendientes del Monte Corrasi. Famosa por su artesanía, en particular, por los aparadores tallados utilizados para la conservación del pan “carasau”, Oliena mantiene viva la tradición de los bordados en mantones de seda y la preciada elaboración de joyas de filigranas.

El municipio es conocido en toda Cerdeña y en todo el mundo por la preciada calidad del Nepente, el vino Cannonau que se produce en las bodegas del lugar y es elogiado por el poeta D’Annunzio, hasta el punto de que las botellas incluyen un cita suya en la etiqueta.

El municipio ha recibido la Bandera Naranaja del Touring Club italiano, una marca de calidad turística medioambiental que premia a las pequeñas localidades del interior que se distinguen por la oferta de excelencia y la acogida de calidad.
Para los apasionados del trekking, se recomienda la excursión en las montañas del Rifugio Monte Maccione hasta el valle Lanaittu que incluyen las grutas de Sa Oche, Su Bentu y Corbeddu, cuya nombre toma del bandido, quien vivió alrededor de la mitad del siglo XIX y quien encontró refugio aquí durante varios años.
A los pies del Supramonte, se encuentra la espectacular fuente cárstica de Su Gologone, la más importante de Italia y ahora monumento nacional. A mediados de septiembre, tienen lugar las Cortes Apertas, exposición cultural nacida en Oliena, que incluye a diferentes municipios de Cerdeña. Durante este evento, se exponen los productos locales, mientras que las casas y los antiguos cortijos pueden ser visitados por los turistas.