El Supramonte de Oliena, altiplano calizo rodeado de torreones gigantescos, valles escondidos, grutas inexploradas y fuentes cristalinas, es uno de los cofres más remotos de Cerdeña, verdadero lugar del alma, donde los tesoros de la naturaleza se mezclan con las leyendas del hombre en una atmósfera que catapulta al visitantes lejos de los tiempos modernos.

Un retrato pintado con colores fuertes y palabras incisivas es el que nos ha dejado Grazia Deledda en L’Edera. “Enormes rocas de granito, sobre las que el musgo diseñaba un raro mosaico negro verde, se encaballaban extrañamente los unos sobre los otros, formándose pirámides, agujas de catedral, edificios ciclópeos y misteriosos. Parecía que, en un tiempo remoto, en el tiempo del caos, se hubiera producido una lucha en estas rocas, y unas hubieran conseguido aplastar a las otras, y ahora las aplastarían y se erigirían victoriosas en el fondo azul del cielo”. La Gruta Corbeddu es una de las cavidades más fascinantes del Supramonte, por los acontecimientos que se sucedieron hacia finales del siglo XIX, cuando el célebre bandido, Giovanni Corbeddu, la eligiese como propio refugio y vivienda durante muchos años. Pero la verdadera importancia de la Gruta está estrechamente relacionada con sus peculiaridades arqueológicas. Las excavaciones, a partir del primer descubrimiento de 1967, han descubierto algunos de los testimonios más antiguos de presencia humana en Cerdeña, asignados al Paleolítico Superior, junto con otros hallazgos que datan del Mesolítico y del Neolítico Antiguo. El hueso temporal y la mandíbula humanos referentes al Paleolítico datan de hace 13.550 años, con los análisis de radiocarbono (cuyo margen de error es de 140 años). Además, recientemente se ha datado, en más de 20.000 años, la falange de una mano, procedente de la misma segunda sala. Estos son los restos humanos más antiguos en un contexto insular del Mediterráneo y presentan, además, características morfológicas que hablan a favor de un marcado endemismo de la especie en relación a otros testimonios de “Homo” de la Europa contemporánea