El área se encuentra en los municipios de di Aritzo, Arzana, Baunei, Belvì, Desulo, Dorgali, Fonni, Gairo, Lodine, Meana Sardo, Oliena, Ollolai, Olzai, Orgosolo, Ovodda, Seui, Seulo, Sorgono, Talana, Tiana, Tonara, Urzulei, Ussassai y Villagrande-Strisaili. Incluye el Gennargentu que, con la Punta Lmarmora, alcanza la cumbre más alta de la isla, y el Supramonte, vastísimo altiplano de calizas y dolomías del mesozoico (Monte Corrasi, 1463 m), rico en aguas subterráneas y caracterizado por un paisaje tormentoso y salvaje.

Entre los sitios más bonitos, destacan el Supramonte de Oliena y el valle de Lanaittu; el Supramonte de Orgosolo; la fuente cárstica de Su Gologone, la más importante de Cerdeña; el cañón de Su Gorropu, el más profundo de Italia y, probablemente, de Europa, con paredes de 450 metros de altura; la dolina de Su Suercone, inmenso ponor que incluye una estación de tejones seculares, cavidades y vorágines; las grutas de Su Bentu y Sa Oche, de 15 km de extensión; el golfo de Orosei que, desde el Supramonte, se extiende hasta Cala Gonone, en Santa Maria Navarrese, con escenográficas paredes calizas y acantilados, donde se abren grutas (Bue Marino-Dorgali) y encantadoras calas (Cala Luna-Dorgali).

La fauna incluye especies endémicas de Cerdeña. Entre los mamíferos, los muflones, cuya población es en ampliación, ciervos sardos y gamos reintroducidos, gatos salvajes, lobos y lirones. Entre las aves, el buitre, el halcón de la reina, el águila real, el azor, el gavilán, el ratonero. También hay anfibios, reptiles e insectos, así como la extraña mariposa Pailio Hositon. También son importantes los invertebrados de que viven en las grutas y la foca monje, que ha dado su nombre a la Gruta del Bue Marino y cuya aparición en las aguas del Golfo de Orosei es siempre rara.