Está habitada desde la antigüedad, como demuestra el complejo nurágico que surge en el Monte d’Accoddi. Éste incluye un imponente altar megalítico, único por su forma que recuerda a los santuarios de Mesopotamia. En la zona circundante, se pueden ver los restos de domus de janas, diferentes menhires e innumerables nuragas. El centro histórico aloja edificios religiosos de gran prestigio, como la Catedral de San Nicola de Bari, la iglesia de Santa Maria de Betlem y la iglesia de Sant’Apollinare, la más antigua de la ciudad.

Es de interés natural el Parque de Monserrato, un oasis verde en la periferia de la ciudad, que cuenta con una flora muy variada.

El 14 y 15 de agosto se celebra la gran fiesta de la ciudad, los Candelieri. Ésta consiste en una procesión de diez monumentales cirios de madera. Se llevan en la espalda a lo largo de las calles de la ciudad para resolver el voto hecho a la virgen Assunta que, según cuenta la leyenda, salvó a la ciudad de la peste.

Son especialmente sugestivos los ritos de la Semana Santa.

El penúltimo domingo de mayo, tiene lugar la Cabalgata Sarda, una exposición que reúne los trajes tradicionales de Cerdeña.