El castillo de Sanluri se conoce como “de Eleonora d’Arborea”, pero no existen noticias veraces sobre la estancia de la jueza de Arborea entre sus murallas.
Probablemente fue erigido entre el siglo XIII y principios del siglo XIV y posteriormente ampliado, a mediados del siglo XIV por deseo de Pedro IV de Aragón en ocasión de la paz entre los aragoneses y el reino de Arborea. Sin embargo, un documento de 1355 afirma que el castillo fue construido en 27 días por Berengario Roig, bajo la voluntad del soberano ibérico. Entre este año y 1364, el castillo y la villa de Sanluri fueron cedidos a los habitantes de Arborea para, después, ser retomada por los ibéricos en 1364. Hasta 1409, fue una sucesión de derribos de frente, en el que las fortificaciones fueran alternativamente controladas por uno o por otro frente, hasta el 30 de junio de aquel año, fecha en la que las tropas isleñas fueron definitivamente derrotadas por los aragoneses en la batalla de Sanluri.

En el siglo XV, el castillo acabó, primero, en manos de la familia De Sena, después, en las de los D’Herniquez y, por último, en las de los Aymerich di Laconi, quienes no lo cedieron hasta 1836, cuando cayó el régimen feudal. En el siglo XX, el nuevo propietario, el general Nino Villasanta, lo restauró y destino a casa-museo. A día de hoy, el castillo se presenta como un edificio de planta cuadrangular, provisto de una especie de semitorretas angulares almenadas. Probablemente fruto de dos fases constructivas, se realizó con cantos calizos moldurados.