En la zona periférica de Ulassai, en una aislada y vasta planicie que se asoma a un acantilado sobre el valle, rodeado por el esplendor de los macizos “tacos” calizos, se encuentran tres edificios de la antigua Estación ferroviaria, restaurados después de unos cincuenta años de abandono. En estos locales, se encuentra el museo inaugurado el 8 de julio de 2006, llamado Stazione dell’Arte, que expone una selección de obras donadas al pueblo por su hija más ilustre, Maria Lai. El recorrido del museo comienza en el edificio que alojaba la sala de espera y la estancia del jefe de estación. En la actualidad, en la planta baja, sobre las luminosas paredes blancas, resaltan los verdes, los negros profundos, los rojos y los amarillos incandescentes de los terciopelos de las Geografías astrales, que cuentan los lejanos mundos siderales, en continua transformación, recorridos por un retículo de meridianos y paralelas que se cruzan, formando infinitas geometrías, así como los diferentes tonalidades de azul de la tela vaquera describen el universo de “Tierra y Cielo”. Y las agujas de los hilos suspendidos, enfilados en las telas, significan que el hilo siempre puede ser retomado por el hombre para reescribir y reinterpretar la historia del infinito. La visita continúa en la planta superior, donde el ambiente, dividido en secciones, está dedicado a los personajes que han influido profundamente en el recorrido artístico de Maria, como Giuseppe Dessì, Salvatore Cambosu y Arturo Martini. Aquí, podemos encontrar desde el libro cosido que cuenta la fábula del “Dios distraído” y pequeñas janas que enseñaron a las mujeres nurágicas a coser y tejer tejidos con el ritmo de la memoria y del sueño, hasta telares con la cabra, ansiosa de libertad, que recorre los difíciles senderos de la vida sobre las hormas de la fantasía. Y después, la terracota esmaltada de Maria Pietra, la “Escultura que respira” y las “Piedras cotidianas”, los cuadros que contienen trazos de las lecciones impartidas por Martini en Venecia entre 1943 y 1945 que hablan del arte y de la escultura que debe convertirse en leve como pan que levita.