En el corazón del macizo de Gennargentu, en Villanova Strisaili, dos preciosas joyas geológicas se adentran en el interior de uno de los ángulos menos frecuentados y más fascinantes de Cerdeña: las gargantas de Pirincanes y las cascadas de Rio 'e Forru. Situada en las pendientes del Bruncu Cuxinadorgiu, la garganta ha sido excavada a lo largo de los milenios en los granitos rosa de origen paleozoico del Rio 'e Forru que, hoy en día, se desliza hasta el fondo de ésta. Aquí, se han formado piscinas de agua transparente y las llamadas marmitas de los gigantes, una especie de estanques excavados en la roca viva de las tantas cascadas que han bordeado la zona.

Entre estas, la más importante presenta un salto de, aproximadamente, 15 metros. En dichas aguas, todavía es posible encontrar la rara Salmo trutta macrostigma y el Euproctus plathycephalus, peces casi extinguidos en los demás torrentes sardos. Se recomienda realizar la visita a la garganta en los meses más cálidos, ya que en los lluviosos se pueden crear violentas crecidas que hacen aumentar el nivel del agua a más de 3 metros por encima del habitual, haciendo peligrosa la visita.