Ollolai nace en el monte San Basilio Magno, inmerso en una frondosa y generosa vegetación mediterránea de madroños, mirtos, robles y encinos seculares.
El pueblo está entre los centros de Cerdeña, en los que se practica la disciplina marcial S'Istrumpa, una lucha antigua que consiste en un desafío cuerpo a cuerpo. Desde 1995 el pueblo forma parte de la federación de luchas célticas.
Se pueden encontrar artesanos que elaboran cestos de gamón, trenzándolo a mano.
Para los amantes de las excursiones, un punto de gran interés es el monte S'Asisorgiu, denominado Ventana de Cerdeña, ya que desde ahí se pueden contemplar los dos mares que bañan la isla en la costa occidental y la vertiente este.

El 16 y 17 de enero se celebra la procesión y las fiestas de San Antonio Abate, celebradas con el encendido de una gran fogata, y Su Fogulone, con degustaciones de vino y dulces típicos del pueblo: Su Pistiddu.
En otoño, durante el evento Cortes Apertas, se pueden visitar las antiguas casas de Ollolai con los característicos portales de piedra oscura, con cantos de tenores y bailes tradicionales.