Se sigue la Ruta Estatal (SS) 131 en dirección a Porto Torres hasta el km 224,1. Se gira a la derecha en una estrecha calle no asfaltada hasta llegar al final (aprox. 400 metros). La necrópolis se encuentra en la meseta de caliza a la izquierda de la pista.

Contexto ambiental

La necrópolis emerge en un banco de cal en la localidad de Li Lioni, a pocos kilómetros del Golfo de Asinara, en el noroeste de Cerdeña.

Descripción

La necrópolis comprende al menos 22 sepulturas, algunas de las cuales, encontradas selladas, documentan prácticas funerarias inusuales. Los hipogeos son accesibles a través de una entrada de pozo ciego vertical o a través de un corredor ("dromos") descedente. La planimetría es bastante articulada - típico de las necrópolis subterráneas de Sassari - y presenta varias habitaciones dispuestas alrededor de una gran cámara principal.

Entre las tumbas hasta ahora descubiertas, destacan las tumbas 8, 12 y 21, por la complejidad de su sistema planimétrico y la presencia de elementos simbólicos (prótomos bovinos) tallados en las paredes. La tumba 8 consta de un corto "dromos" que conduce a dos pequeñas habitaciones cuadrangulares, desde las cuales se llega a una amplia cámara rectangular alrededor de la cual se disponen diez habitaciones secundarias. Resulta interesante la puerta abierta en la zona derecha de la pared del fondo, coronada por dos prótomos inscritos de tipo lineal.

La tumba 12 consta de unas 15 habitaciones. Un largo "dromos" lleva a una antecámara de tamaño reducido frente a cuya pared derecha se encuentra una habitación cuadrangular que conduce a otras cuatro cámaras. En el fondo de la antecámara se puede ver la entrada - con la puerta aún sobre el umbral - de la cámara principal, en torno a la cual se disponen otros siete ambientes de diferente planimetría. La tumba 21, lamentablemente dañada por la explotación de canteras, carece de casi todo su alzado original. De la sepultura se conserva parcialmente el pozo ciego de ingreso, una pequeña antecámara y ocho habitaciones contiguas.

En la primera cámara, en la pared derecha, se puede apreciar dos prótomos de toro uno junto al otro y hechos en bajo relieve. Las figuras son naturalistas, con cuernos en forma de luna sobre el hocico del animal: representado en un caso por un relieve trapezoidal y en el otro por un listel rectangular vertical. En la época romana, varias tumbas fueron dañadas por la construcción de la carretera que unía Turris con Karales, de lo cual dan testimonio los profundos surcos de las calzadas.

La necrópolis se remonta al Neolítico Final, con fases del Eneolítico y del Bronce Antiguo (3200-1600 a.C.).

Historia de las excavaciones

El complejo fue excavado en 1956 y 1972-1980 por Maria Luisa Ferrarese Ceruti.

Bibliografía

M. L. Ferrarese Ceruti, "La Tomba XVI di Su Crucifissu Mannu e la cultura di Bonnànaro", dn [i]Bullettino di paletnologia italiana[/i], 81, 1972-74, pp. 113-210, figg. 1-40.

M. L. Ferrarese Ceruti, "Le necropoli di Su Crucifissu Mannu-Portotorres e di Ponte Secco-Sassari", dn [i]Atti del I convegno La cultura di Ozieri: problematiche e nuove acquisizioni, (Ozieri, gennaio 1986-aprile 1987)[/i], Ozieri, 1989, pp. 37-47.