Desde Oristano, a la izquierda de la ciudad, se sigue la Ruta Provincial (SP) 56 hasta Santa Giusta.

Contexto ambiental

Este antiguo lugar se encontraba en el territorio de la actual Santa Giusta, un pequeño pueblo frente a la laguna del mismo nombre, en las proximidades del Golfo de Oristano.

Descripción

Othoca se extendía sobre un bajo promontorio sobre la laguna que en aquel tiempo constituía un gran y profundo golfo completamente navegable. La cuenca portuaria interior se formó en la bahía norte/este del cuerpo de agua, tal como lo revela su fondo que ha regresado numerosas ánforas comerciales que datan del 700 a.C. a la República tardía.
La fundación de Othoca se establece alrededor de la segunda mitad del siglo VIII a.C., según lo revelado por las excavaciones realizadas en los años 90 en la colina de la catedral de Santa Giusta, donde se encontraba la aldea. La investigación en la cripta y en la zona sur del campo santo de la iglesia han proporcionado datos importantes sobre la facies arcaica del establecimiento, que se superpone a las estructuras de un centro nurágico del Bronce Reciente y de la primera Edad de Hierro.
Las excavaciones revelaron muralla de doble paramento de 2,70 m de espesor, que se atribuyó al siglo VII-VI a.C. (no todos comparten esta datación, sino que la remontan al siglo IV a.C., como otras murallas púnicas de Cerdeña). El nivelado del foso exterior del lienzo proporcionó en disposición secundaria importantes materiales de producción fenicia de la segunda mitad del siglo VIII a.C. (platos, jarrones, tazas carinadas, el fondo de un plato con la representación de un pájaro en estilo geométrico tardío) y las primeras décadas del siglo VII a.C. ("tripod bowl" con borde decorado con banda roja).
La necrópolis de Othoca, que ha proporcionado materiales de la segunda mitad del siglo VII a.C., se extendía al sur desde el pueblo, en el área de la actual iglesia de Santa Severa. Esta documenta los rituales de cremación, que resultan frecuentes, y de entierro. Las tumbas son de varios tipos: con cofre, con fosa rectangular revestida con lastras de arenisca, con cista lítica, con urna de arcilla colocada dentro de una cista cuadrada con lastras de arenisca, con fosa circular, elíptica, rectangular. Los ajuares funerarios, que con frecuencia contenían vasos de importación griega y etrusca, documentan que el pueblo estaba abierto al comercio. Un difunto de una tumba con fosa, probablemente un sardo llegado al campo desde la ciudad, fue cremado con sus armas: una lanza, una daga y dos puñales.

En la edad púnica, la ciudad decayó, aunque pareció experimentar un renacimiento en el siglo IV. a.C., período al cual se remontan dos importantes tumbas de cámara descubiertas en el siglo XIX. No existen para el periodo púnico datos suficientes para reconstruir la topografía del centro.

Durante la época romana, como lo testimonia el "Itinerarium Antonini" (siglo III d.C.), Othoca debió desarrollarse en relación con su carácter de centro mercantil: en su territorio se unían las dos carreteras principales "a Tibulas Sulcis" y "a Turre Karalis". Allí se construyeron dos puentes, y de uno de ellos, originalmente de cinco arcos, se conservan un arco central y dos pequeños arcos al sur del pueblo, en el rio Palmas (Su pontixeddu).
La planificación de la ciudad romana se desconoce, pero el descubrimiento de yeso de colores y téseras de mosaico en las ruinas de la catedral, y el material reutilizado dentro de ésta, sugieren la existencia de edificios romanos con alzados caracterizados por columnas y pórticos.
Historia de las excavaciones
El primer estudio arqueológico de Othoca, citado en numerosas fuentes de la época romana, fue realizado por Giovanni Busachi, una anticuario que desde 1861 hizo descubrimientos en las afueras del sur de la aldea. Alrededor de 1892, el abogado Efisio Pischedda obtuvo una concesión de excavación, aumentando considerablemente su colección arqueológica (actualmente en exhibición en el Antiquarium Arborense de Oristano). En 1910, se llevó a cabo la investigación de Antonio Taramelli y Filippo Nissardi. Después de un largo descanso, la investigación se reanudó desde 1983 por Giuseppe Pau, Giovanni Tore y Raimondo Zucca. Recientes excavaciones en la necrópolis se hicieron por Carla del Vais y Emerenziana Usai.
Bibliografia
R. Zucca, "Il centro fenicio-punico di Othoca", en [i]Rivista di Studi Fenici[/i], 9, 1981, pp. 98-113.
G. Tore-R. Zucca, "Testimonia Antiqua Uticensia (Ricerche a Santa Giusta-Oristano)", en [i]Archivio Storico Sardo[/i], 34, 1983, pp. 11-35.
F. Fanari, "Ritrovamenti archeologici nello stagno di Santa Giusta", en [i]Quaderni della Soprintendenza di Cagliari e Oristano[/i], 5. 1988, pp. 97-108.
G. Nieddu-R. Zucca, [i]Othoca. Una città sulla laguna[/i], Oristano, S'Alvure, 1991.
R. Zucca, [i]Viaggio nell'archeologia della provincia di Oristano[/i], Oristano, E.P.T. Oristano, 2004. C.
Del Vais, "La necropoli di Othoca (Santa Giusta-Oristano)", en [i]Emporikòs Kólpos[/i], Oristano, 2005, p. 49. C.
Del Vais-E. Usai, "La necropoli di Othoca (Santa Giusta-OR): campagne di scavo 1994-95 e 1997-98. Note preliminari", en [i]Atti del V Congresso Internazionale di Studi Fenici e Punici[/i], a cargo de A. Spanò Giammellaro, Palermo, 2005, pp. 965-974.