Se trata de unas pequeñas cascadas formadas por el Río Molinos en un cañón profundo y llamativo. La localidad toma el nombre de muchos molinos que antiguamente se alimentaban de las aguas del torrente. La cascada está a 443 metros sobre el nivel del mar, y en el valle de 413 metros. Son treinta metros efectivos de cascada distribuidos en cinco saltos diferentes. La zona hasta llegar a la cascada son bosques de robles y llanuras de hierba donde crece una gran cantidad de flores, como margaritas, ciclamino y algunas especies bellísimas de orquídeas. El camino es un antiguo camino de herradura, en partes pavimentado con lastre de piedra y pequeños muros.