Protegido por un barranco al sur y una muralla rocosa al norte, el santuario de Santa Victoria se extiende sobre tres hectáreas, entre diferentes vestigios del pasado, en Giara di Serri. Es un lugar sugestivo donde observarás la evolución de la civilización nurágica en la edad del Bronce y hasta comienzos de la edad de Hierro, del nuraga en corredor (1500 a.C.), pasando por el ‘clásico’ (siglo XIV-XII a.C.), hasta que el área se convirtió (siglo XI-IX a.C.) en el símbolo de la religiosidad y cruce cultural y comercial de todas las poblaciones sardas y extranjeras: objetos etruscos, fenicios y cipriotas, encontrados en las excavaciones, demostrando el intercambio con pueblos lejanos.

Se pueden identificar cuatro grupos de edificios. La primera es el área sacra, formada por el templo de pozo dedicado al culto de las aguas: es el edificio principal realizado con bloques de basalto cuidadosamente elaborados. Un atrio con suelo, con banco-asiento y altar y una escalera con peldaños que conducen al pozo. Cerca se encuentra el templo hípetro con dos altares al cual se accedía a través de una ‘vía sacra’. Desde aquí un pasadizo te llevará hasta la ‘cabaña del sacerdote’, mientras al norte encontrarás la ‘del jefe’ con atrio, asientos y habitación. Otro núcleo arquitectónico es el ‘recinto de las fiestas’, área socio-comercial, para fiestas, negocios y estancia de ‘forasteros’, donde reconocerás pórticos, compartimientos con bancos y asientos, cocina colectiva, ‘recinto de los fundadores’ y el ‘mercado’, es decir nueve compartimientos con asientos y losas para la mercancía.

Un tercer edificio se compone de cabañas, entre ellas la ‘del doble betilo (piedra sacra)’ - manufacturado sacro encontrado dentro - y las casas del ‘hogar’ y ‘del guardián’. Para terminar, encontrará cuatro complejos, donde sobresalen el ‘recinto de los suplicios’ y la ‘curia’ con alrededor de 50 lugares para sentarse: aquí es posible que se reuniesen en asamblea federal los jefes de los diferentes pueblos nurágicos del centro de Cerdeña. De las excavaciones salieron a la luz manufacturados fruto de la maestría artesana nurágica: modelos de nuragas-altares, prótomo taurino, fragmentos de armas, brazaletes, anillos, hachas, objetos cerámicos y, sobre todo, bronces (ex voto) con formas humanas y animales y medios de transporte. El santuario ‘federal’ se utilizó en la edad púnico-romana. La sacralidad se extiende hasta la edad bizantina: surge la iglesia de Santa Maria della Vittoria, reedificada entre los siglos XI-XII: es el santuario cristiano que dio el nombre al Área arqueológica.